Las prendas y muñecos hechos a mano con hilo de algodón o lana requieren un cariño especial para conservar su forma y textura con el paso del tiempo.
1. Lavado a mano y con agua fría
Evita meter tus amigurumis en la lavadora con programas agresivos. Lo ideal es sumergirlos en agua templada o fría utilizando un jabón neutro o para prendas delicadas.
2. Secado horizontal plano
Nunca cuelgues piezas tejidas pesadas cuando estén húmedas, ya que el peso del agua puede deformar las puntadas. Déjalas secar extendidas sobre una toalla a la sombra.
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